Aplicaciones del aire comprimido en el sector de la construcción
Trabajos sin excavación
Hace ya tiempo que las tradicionales zanjas abiertas fueron desbancadas por los métodos y las tecnologías que no requieren trabajos de excavación para instalar, reparar o sustituir redes de suministro subterráneas, como sistemas de alcantarillado, tuberías de agua y gas o cables eléctricos y de telecomunicaciones. Estas tecnologías apenas requieren movimientos de tierra, por lo que ocasionan muchos menos trastornos en la calle, las aceras, la circulación de vehículos y la disponibilidad de los servicios públicos. Por esta razón, los proyectos que apuestan por las tecnologías sin zanjas suelen ser más asequibles y rápidos que los que utilizan métodos convencionales.
El aire comprimido desempeña un papel fundamental en muchos de estos procedimientos sin zanja abierta, como el saneamiento de canalizaciones, la instalación de cables por soplado o el uso de perforadoras arrastratubos. Para garantizar la máxima eficiencia, confiabilidad y durabilidad de la tecnología utilizada, el aire comprimido frío y sin condensado es la mejor solución en casi todos los casos. En algunas aplicaciones, el aire comprimido de alta calidad puede ser incluso imprescindible. Respetar los valores correctos de presión y caudal es otro factor decisivo para que el sistema de aire comprimido sea eficiente, tenga un buen rendimiento y resulte adecuado para cada aplicación en trabajos sin excavación.
Algunas de las tecnologías sin excavación más comunes que requieren aire comprimido son:
Las perforadoras arrastratubos suelen utilizarse para perforar el suelo sin abrir zanjas en tramos cortos y diámetros reducidos. El sector de los servicios públicos y las telecomunicaciones recurre con frecuencia a este procedimiento para hacer perforaciones subterráneas destinadas al tendido de cables y tuberías, sin necesidad de llevar a cabo costosos trabajos de excavación.
En el caso de las perforadoras neumáticas, el aire comprimido proporciona la enorme fuerza percutora que se necesita para introducir el equipo en el suelo y abrir un túnel.
Las perforadoras arrastratubos necesitan por lo general una presión de entre 6 y 7 bar. Mantener la presión adecuada es fundamental para garantizar un rendimiento óptimo, una perforación eficaz y un funcionamiento seguro.
Para alargar al máximo la vida útil de los equipos, el aire comprimido frío y sin condensado es indiscutiblemente la mejor solución, puesto que protege los componentes técnicos de los daños y el desgaste que puede provocar el aire comprimido húmedo.
Por su rapidez, confiabilidad y escalabilidad, muchos sectores confían en la técnica del soplado para el tendido de cables de fibra óptica. Se trata de un procedimiento que no requiere excavar ni abrir zanjas y que utiliza aire comprimido para distintos fines.
En el caso de las cintas transportadoras neumáticas, el aire comprimido proporciona la fuerza necesaria para empujar la fibra óptica hacia el interior de un conducto vacío previamente instalado. A continuación, se utiliza un equipo que, con la ayuda de un compresor portátil, insufla aire a alta presión en el conducto para «soplar» los cables hasta la posición deseada.
El aire comprimido soplado permite transportar la fibra óptica en suspensión, lo que reduce enormemente la fricción contra las paredes interiores del conducto y hace que sea posible tender los cables a mayor distancia con un menor riesgo de que sufran daños. Las cintas transportadoras y los sopladores neumáticos necesitan aire comprimido frío y sin condensación. La presión típica oscila entre 12 y 15 bar. Elegir la presión correcta es fundamental: una presión demasiado alta puede dañar los cables, mientras que una presión demasiado baja puede provocar caídas de presión, lo que afecta a la longitud del tendido, la velocidad y el correcto desarrollo de la operación.
Los procedimientos habituales de saneamiento de canalizaciones que no requieren trabajos de excavación —como la reparación asistida por robot, el revestimiento interior con resina epoxi y los cojines obturadores neumáticos— necesitan un suministro de aire comprimido confiable y eficiente.
Soluciones de KAESER para trabajos sin excavación en la construcción
Los compresores de KAESER, con su amplia variedad de tamaños, rangos de presión y accesorios, se adaptan sin problemas a las necesidades de presión, caudal y calidad del aire de las aplicaciones que no requieren excavar ni abrir zanjas.Compresores MOBILAIR: versátiles, confiables, duraderos
Los compresores portátiles MOBILAIR se adaptan con total flexibilidad a cualquier aplicación que no requiera trabajos de excavación. Esta gama, diseñada para el uso continuo en condiciones difíciles, incluye modelos con motor eléctrico o de combustión. Los compresores MOBILAIR eléctricos son idóneos para zonas de bajas emisiones protegidas del ruido y para todos aquellos lugares que dispongan de una toma de corriente.
Serie i.Comp 3: aire comprimido sin aceite en cualquier lugar
Compactos y ligeros: los compresores de pistón i.Comp 3 proporcionan un suministro confiable de aire comprimido libre de aceite. Gracias a una presión constante de hasta 11 bar (159 cfm) y a un caudal de hasta 160 l/min, son perfectos para instalaciones de fibra óptica en edificios residenciales y de oficinas.
El i.Comp 3 también es el mejor aliado en el saneamiento de canalizaciones, por ejemplo, para el enfriamiento neumático o el uso de cojines obturadores. El arranque suave con control de frecuencia lo convierten en el compresor perfecto para el uso en vehículos de servicio (por ejemplo, con funcionamiento por generador).
FAQs
- Caudal (cfm o m3/min): El compresor debe proporcionar el caudal necesario para el tamaño del cable y del conducto, o bien cumplir con los requisitos de los equipos de soplado utilizados en la instalación.
- Presión (psi o bar): La presión debe ser suficiente para tender el cable sin que se quede atascado. Las especificaciones de presión dependen también de los valores mínimos y máximos de presión de los equipos de soplado utilizados en la instalación.
- Movilidad: En obras con poco espacio es mejor contar con compresores compactos y ligeros.
- Fuente de energía: Según las condiciones de la obra, deberá elegir un modelo diésel, de gas o eléctrico. Dado el caso, tenga en cuenta la normativa sobre emisiones de gases de escape.
- Consumo de combustible: Conviene evaluar detenidamente el consumo de combustible del compresor portátil para evitar costos ocultos que pueden influir enormemente en los costos totales de funcionamiento a lo largo de toda la vida útil del compresor y en sus resultados finales.