Aplicaciones del aire comprimido en el sector de la construcción
Tratamiento y limpieza de superficies
Eliminación de grafitis en edificios, eliminación de óxido o capas de pintura antiguas en puentes de acero, rehabilitación de edificios históricos o restauración de estructuras dañadas por incendios o inundaciones: en el sector de la construcción hay infinidad de aplicaciones de tratamiento y limpieza de superficies que se basan en el aire comprimido.
Las necesidades de aire comprimido varían en función de la aplicación, pero en todos los casos el suministro de aire comprimido es fundamental para mejorar la productividad, conseguir unos resultados uniformes y prolongar la vida útil de los equipos utilizados.
Estas son algunas de las aplicaciones más habituales de preparación y limpieza de superficies en el sector de la construcción que necesitan aire comprimido:
El chorreado de arena, muy extendido en el sector de la construcción, se utiliza para modificar el aspecto o el estado de una superficie (por ejemplo, para eliminar grafitis o preparar una superficie para procesos posteriores, como el pintado).
Este procedimiento utiliza aire comprimido para proyectar contra la superficie pequeñas partículas abrasivas a gran velocidad a través de una tobera. El impacto reiterado elimina los residuos no deseados, como pintura u óxido, además de garantizar un resultado uniforme.
Este proceso requiere un suministro constante de aire comprimido frío, sin condensado y técnicamente libre de aceite, ya que la humedad presente en el aire comprimido puede afectar al rendimiento del equipo, mientras que el aceite puede ensuciar la superficie que se está tratando. Además, la calidad del resultado depende en gran medida de que el compresor mantenga constantes la presión y el caudal requeridos para el equipo de chorreado de arena. Esto influye en la fuerza con la que las partículas salen por la tobera y, por lo tanto, en la uniformidad de los resultados y la productividad global.
El chorreado de arena se utiliza asimismo en muchos otros sectores para la limpieza y la preparación de superficies.
Cuando los métodos abrasivos resultan demasiado agresivos, suele recurrirse a la limpieza criogénica. Este procedimiento no abrasivo y no corrosivo se emplea en el sector de la construcción principalmente para proyectos de restauración y rehabilitación, por ejemplo, en monumentos y edificios históricos protegidos o para eliminar esporas de moho o residuos de incendios.
En la limpieza criogénica se utilizan como agente limpiador pequeños gránulos de hielo seco. Aunque el proceso es muy similar al chorreado de arena convencional, los requisitos del aire comprimido son diferentes. Por lo general, la limpieza criogénica necesita una presión más alta. Además, para determinadas aplicaciones, el tratamiento del aire comprimido es un requisito indispensable, por ejemplo, en sectores como la industria alimentaria y de bebidas.
La limpieza criogénica se utiliza asimismo en muchos otros sectores para la limpieza y la preparación de superficies.
En las reformas se utilizan lanzas y martillos cinceladores neumáticos que funcionan con aire comprimido y sirven para retirar pavimentos como revestimientos vinílicos, baldosas e incluso hormigón.
Las lanzas neumáticas se usan por lo general para retirar revestimientos vinílicos adheridos a suelos de hormigón. Después de hacer un pequeño agujero en el vinilo, se introduce la lanza y se inyecta aire comprimido. La presión levanta el vinilo y lo despega del adhesivo, lo que permite retirarlo del suelo de hormigón de forma rápida y sencilla. Las lanzas neumáticas suelen requerir un gran flujo de aire.
En cambio, los martillos cinceladores neumáticos se utilizan para retirar baldosas, restos de adhesivo u hormigón. En este caso, el aire comprimido impulsa el movimiento del martillo y permite un tratamiento rápido y reiterado de la superficie.
En el caso de ambas herramientas, el compresor debe suministrar de forma continua la presión y el caudal necesarios, especialmente en trabajos prolongados como los que se llevan a cabo con martillos cinceladores neumáticos.
Las herramientas neumáticas de rectificado y pulido funcionan con aire comprimido. Tanto si se utilizan para rectificar solados como para alisar paredes de construcción en seco, estas herramientas de alto rendimiento facilitan el lijado, el alisado y el pulido de diversas superficies en el sector de la construcción.
Las necesidades de aire comprimido pueden ser tan variadas como las herramientas de rectificado que se utilizan. Por eso, el compresor debe ser capaz de adaptarse a todo tipo de necesidades de aire comprimido. Por lo general, las rectificadoras neumáticas necesitan aire comprimido limpio y seco.
Soluciones de KAESER para aplicaciones de tratamiento y limpieza de superficies en la construcción
Los versátiles compresores portátiles de KAESER garantizan un suministro confiable y continuo de aire comprimido, además de ofrecer un amplio abanico de opciones para el tratamiento del aire comprimido.Compresores portátiles MOBILAIR: confiables, robustos y eficientes
Gracias a la multitud de opciones de equipamiento, los compresores MOBILAIR están a la altura de las necesidades de aire comprimido de las aplicaciones de chorreado de arena, sin importar el tamaño de la aplicación ni el tipo de medio utilizado. Las opciones disponibles incluyen componentes de tratamiento del aire comprimido, como post-enfriadores, separadores centrífugos y filtros, que garantizan un aire comprimido frío, sin condensado y técnicamente libre de aceite. Los compresores MOBILAIR están diseñados y fabricados para proporcionar un suministro confiable y eficiente de aire comprimido y son adecuados para aplicaciones de alto rendimiento que quieren un servicio continuo, como el chorreado de arena.
Compresores de pistón portátiles para trabajos manuales: confiables y flexibles
Las series PREMIUM COMPACT e i.Comp 3 son idóneas para aplicaciones como la retirada de suelos con lanzas o martillos cinceladores neumáticos. También son perfectas para trabajos de acabado en interiores, como el rectificado y el pulido.
Made in Germany: los compresores de KAESER para uso profesional destacan por su gran confiabilidad y rendimiento. Los materiales de primera calidad y el montaje cuidadoso garantizan la máxima disponibilidad del aire comprimido y una larga vida útil.
FAQs
La presión (bar/psi) determina la fuerza de impacto del agente abrasivo. Cuanto mayor es la presión del compresor, mayor es la energía cinética que se transmite al agente abrasivo, lo que aumenta la eficacia del chorreado. Sin embargo, pueden producirse pérdidas de presión en todo el sistema, por lo que es importante optimizar los ajustes del compresor para mantener una presión suficiente en la tobera.
El caudal (medido en m3/min, cfm o l/s) indica la cantidad de aire comprimido disponible para transportar las partículas de agente abrasivo. Un caudal insuficiente puede provocar una caída de presión, lo que reduce la velocidad del chorro y se traduce en una preparación irregular de la superficie. Es importante asegurarse siempre de que el compresor proporcione el caudal necesario para el tamaño de la tobera y su máquina de chorreado.
Tanto la presión como el caudal deben estar equilibrados: un caudal insuficiente no permite mantener la presión, mientras que una presión insuficiente del aire merma la fuerza de impacto.
La eficiencia de un compresor depende en gran medida del diseño del equipo de chorreado, especialmente el tamaño y el estado de la tobera. Un compresor correctamente dimensionado debe proporcionar un caudal suficiente (en m3/min, cfm o l/s) para cubrir el consumo de aire de la tobera y, al mismo tiempo, mantener en esta la presión recomendada, que suele oscilar entre 6,2 y 8,6 bar(g) o entre 90 y 125 psi(g).
Las toberas más grandes requieren un mayor caudal. Además, a medida que las toberas se desgastan, su abertura se hace más grande, lo que incrementa el consumo de aire. Si el compresor no está correctamente dimensionado, el rendimiento disminuye debido al consumo excesivo de electricidad o a un caudal insuficiente. Una presión baja puede indicar que el caudal es insuficiente, lo que suele deberse al desgaste de las toberas, a fugas en el sistema o a la existencia de consumidores de aire adicionales. Aumentar la presión no basta para solucionar el problema de la escasez de caudal.
Para optimizar la eficiencia del compresor, es importante revisar y sustituir periódicamente las toberas desgastadas. De lo contrario, podría ser necesario aumentar el tamaño del compresor (junto con el de los secadores, los filtros y las mangueras), lo que se traduciría en un aumento de los gastos de combustible o electricidad. El mantenimiento de las toberas y la prevención de pérdidas innecesarias de aire comprimido permite que los equipos de chorreado funcionen de manera más eficiente sin sobrecargar el compresor.
La presencia de humedad en el aire comprimido o el exceso de aceite pueden obstruir el agente abrasivo y reducir el rendimiento del chorreado.
Por eso, KAESER ofrece el paquete de tratamiento del aire comprimido System A. Este sistema proporciona aire comprimido frío y sin condensado, lo que evita este problema, especialmente en entornos húmedos. Para aquellos casos en los que se necesita aire comprimido técnicamente libre de aceite en la tobera de chorreado, KAESER ofrece como alternativa el paquete de tratamiento del aire comprimido System F, que combina un post-enfriador de aire comprimido, un separador centrífugo y un sistema de filtración para obtener aire comprimido frío, sin condensado y libre de partículas de suciedad.
El volumen de aspiración es el volumen de aire que aspira un compresor a presión atmosférica. El caudal (FAD) es el volumen de aire comprimido que realmente puede utilizarse a la presión requerida y que está disponible en la salida tras la compresión. Ambos datos se expresan por unidad de tiempo.
Como el aire se comprime, el caudal realmente disponible es siempre menor que el volumen de aspiración. Por este motivo, tener en cuenta el volumen de aspiración en lugar del caudal a la hora de dimensionar un compresor para sus herramientas neumáticas puede hacer que los cálculos relativos al caudal se queden cortos. Garantizar el caudal adecuado a la presión requerida es esencial para un funcionamiento seguro y para optimizar el rendimiento de las herramientas utilizadas.
